La sombra de mi sueño.
Desde muy pequeño me ha acompañado en mis más vividos sueños una sombra, una sombra tan tenebrosa como la oscuridad que producía, y no hablo de una sombra metafórica, me refiero a una sombra bípeda, que emite oscuridad y es capaz de helar los corazones de aquellos que están cerca, capaz de paralizar no solo tu sueño, si no todo tu cuerpo; una sombra que se mueve delante tuyo para conseguir aquello que tu quieres antes de que puedas llegar a tocarlo. Si bien a lo largo de los años he luchado hasta el punto de lesionarme físicamente, sí lo sé parece imposible, pero al conseguir esta sombra paralizar todo mi cuerpo, la orden de mover tu brazo se hace tan fuerte que pasa al cuerpo físico, rompiendo esa barrera entre mundos. Tanto he luchado que he conseguido pronunciar palabras ante ella, he conseguido moverme dentro del sueño, aunque notara como mis huesos se rompían por el camino, he conseguido ver entre su oscuridad aunque me ardieran los ojos y he llegado a respirar de su oscur...