Con el primer mal recuerdo
En frente del portón se encontraban unos grandes escalones perfectamente mimetizados con el resto del suelo, ocupando estos unas tres cuartas partes y bien centradas, estaba franqueada por unas barandillas pintadas también en verde con el claro objetivo de que los niños no se pudieran caer por ningún hueco de los que dejaba la escalera. En esta zona el sótano del edificio ya no se podía ver, y lo que se divisaba perfectamente era el patio del que disfrutaban los niños grandes, era fácil divisarlo tras el enrejado que nos separaba, en la pared del frente teníamos el polideportivo y se podía percibir al final a la izquierda un hueco en el cual se encontraba un tobogán. De este tobogán tengo un mal recuerdo, recuerdo que un chico dejo caer una roca hacia abajo con tan mala suerte que allí estaba yo, me dio en toda la cabeza de manera inesperada y me dejo medio K.O. durante unos segundos y lo siguiente que recuerdo es que estaba inclinado en los lavabos con las dos profesoras encima mío li...